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martes, 21 de agosto de 2012

Capítulo 10. Comienzos.

Alai se dio la vuelta, se metió en el ascensor y empezó a bajar pisos; no había ido hasta allí para que una estúpida le dijera lo que podía o no podía hacer.
Axel se levantó de la toalla y fue tras Alai pasando junto a Angélica.
- ¿Qué coño le has dicho? - dijo, de camino al ascensor, sin esperar a que ella respondiera.-
- ¡Eh!¡Alai, espera! - gritaba - ¡Alai! ¿Qué coño pasa?¿Qué te ha dicho?
- ¿¡Que qué me ha dicho!? - dijo Alai frenando en seco - Me ha dicho que si soy la hijita de la nueva adquisición de Paolo. Pero, esa tia ¿¡Quién coño se ha creído que es!?¿La reina de Saba? - y comenzó a andar sin dejar hablar a Axel, pero volvió a parar en seco.- Ah, también menciono algo sobre que no me acercara a ti más de lo necesario.- Se dio cuenta de que Angélica les observaba desde la azotea y sin vacilar, agarró la mandíbula de Axel y se acercó a él - ¿Y sabes qué? Odio que me digan lo que puedo y no puedo hacer.- y le plantó un beso rápido en los labios, se dio la vuelta y continuó caminando.-
- ¡Alai! - gritó Axel - ¿Dónde vas?
- A casa - contestó Alai, y al oir reir a Axel, se dio la vuelta.- ¿Qué?
- No sabes volver.
- Pues si no me llevas a casa ahora, me perderé, y morirás entre terrible sufrimiento si se entera mi madre de que me has dejado sola.- agarró del brazo a Axel y tiró de él para que continuara andando.- asique, vamos.
- Y a cambio..¿Cuántos besos más de esos, vas a darme? - siguió burlándose Axel. -
- Calla y centrate en darte la vuelta y saludar hacia la azotea, la arpía esa no pierde detalle - dijo, guiñandole un ojo.-
···
- Y ¿Quién es?¿Una ex?¿Una amiga celosa, quizá? - dijo Alai, mientras se ponía protector solar.-
-  Amiga, pero creo saber que le gusto.
- ¿Y a ti te gusta ella?
- No, la conozco desde hace demasiado tiempo. Oye, - dijo Axel - ¿Vas a hacerme un Tercer Grado?
- No. Y tu amigo, este.. Camilo.
- ¿Qué?
- Es simpático.
- ¡Uhhh..! - dijo Axel, exagerando.- ¿Te ha gustado?
- No, le conozco desde hace demasiado tiempo. - contentó Alai, guiñandole un ojo.-
Axel saltó a la piscina, salpicando a Alai.
- ¿¡Qué coño haces!? - dijo Alai desde las escaleras de la piscina.- ¿Podrías dejar de molestarme cada cinco malditos minutos?
- Perdón, no me había dado cuenta de que te molestaba tanto.. - se acercó a ella y agarrándola de los tobillos, la sumergió completamente en el agua.-
- ¿Quieres morir, o qué? - dijo Alai con una sonrisa en la boca, mientras se lanzaba a hacerle una agüadilla a Axel.-
Al final no van a llevarse tan mal..¿No?

viernes, 17 de agosto de 2012

Capítulo 9. Ya empezamos.

Maldita la hora en la que a Teresa y Paolo se les ocurrió la estúpida idea de que Alai pasara la tarde fuera con Axel, para que conociera gente de por allí y no estuviera todo el verano sola en casa; ¡Pero si ella en casa estaba genial! Teniendo su música, sus libros y su portátil, ella estaba feliz, y si no, salía a darse un baño en la piscina, a tomar el sol o simplemente caminaba por la playa con su preciosa cámara en mano y fotografiaba cada ápice de color que reflejaba la luz del sol en el mar; pero no, a la hora de la comida, cuando estaban todos sentados en la mesa del jardín trasero, le soltaron la gran idea.
- Alai, hemos pensado que esta tarde podrías salir con Axel para que te presentara a sus amigos- le dijeron- seguro que te llevas bien con todos.
Y ahora ahí estaba, perdida en México, con el de la ceja agujereada.
- Axel, ¿Dónde vamos? - dijo Alai intentando seguir el paso de Axel, solo intentando, porque ni punto de comparación entre sus zancadas y las que daba Alai -
- He quedado con unos amigos.
- Ya, eso ya lo se, solo que quiero saber dónde.
- Es aquí al lado. No estás acostumbrada a moverte andando, ¿Eh?
- Claro que me muevo andando, pero resulta que llevamos caminando a esta maldita velocidad más de media hora, y háblame bien.
- Eres una exagerada, hemos andado quince minutos. - Dijo Axel riendo y tirando de ella para que anduviera más deprisa.
Entraron en un edificio viejo, con paredes viejas, suelos viejo y un ascensor viejo, que casi ni funcionaba, y subieron al décimo piso. Era una azotea desde la que se veía toda la costa, y eso a Alai le encantó, podría subir allí y pasar las horas muertas fotografiando cada rincón de la costa desde ese lugar; había unas cuantas personas allí arríba, y cuando vieron a Axel, se acercaron todos a saludarle. Alai les observaba unos pasos atrás pensando en qué decir o qué hacer, pero alguien se le adelantó, un chico moreno con una camiseta de tirantes amarillo fosforito se acercó a ella sonriendo.
- Ey Axel, ¿De dónde has sacado a esta chica tan guapa? - dijo el chico pasándole un brazo por los hombros a Alai.-
- Esta chica es.. - Axel tardó unos segundos en escoger la palabra - .. mi hermanastra, Alegría.
- Alai, me llamo Alai. - Dijo, mientras mataba a Axel con la mirada. - encantada.
- Yo soy Camilo, - dijo sonriente el chico. - ven, te presento a los demás.
Camilo se acercó a los demás y empezó a nombrar a las personas que estaban allí.
- Estos son: Dallas, Lalo, Favio y Jairo.- dijo señalando a los cuatro chicos- y estas: Angélica, Celina y Norma. Chicos- gritó Camilo.- esta es Alai, la nueva hermanita de Axel.
Todos se sentaron en unas toallas que había tendidas en el suelo, y Angélica se acercó a ella.
- Con que tú eres la hijita de la nueva adquisición de Paolo, ¿Eh?
- ¿Perdona? - dijo Alai achicando los ojos, acababa de conocerlos a todos y ya tenía que empezarse a llevar mal con alguien. Axel la miraba desde la toalla, con una interrogación en los ojos y Alai le devolvió la mirada.-
- Ah, tengo algo más.. no quiero que te acerques a él más de lo necesario, ya veo como le miras. - dijo Angélica con la peor cara de arpía que Alai había visto en la vida, era incluso peor que la de la zorra de Sheila.-
- Tranquila, yo soy la primera a la que no le apetece acercarse a él más de lo necesario - hizo una pausa mientras sonreía y miró a Angélica.- pero y si lo hago, ¿Qué?.

Capítulo 8. Juguemos.

Alai colocó toda su ropa en el armario empotrado de madera blanca que había en su nueva habitación, se puso un bikini azul con un estampado monísimo que se había comprado para una de las fiestas de fin de curso que habían dado sus compañeros de clase, y bajó al salón; Axel estaba tumbado en el sofá, mirando la televisión, y Alai se quedó parada ahí, en medio de las escaleras de caracol, mirándole, porque Axel podía ser todo lo odioso que quisiera, pero tenía un cuerpo increíble. Alai terminó de bajar las escaleras y se sentó en el sofá que quedaba libre con el móvil en la mano; cuando vio que Axel la miraba de arriba a bajo una y otra vez, Alai apartó la vista del móvil y la fijó en él, pero ¿Cómo podía ser tan descarado?
- ¿Qué? - dijo Alai instintivamente, levantando la ceja izquierda - ¿Qué miras?
- Nada, esque tengo la extraña costumbre de que si se sienta una tia medio desnuda en el sofá de mi casa, la miro, ¿Extraño, verdad?
Alai achicó los ojos y fue directa a darse un baño en la piscina, donde ya estaban Jorge y Saul haciendo de las suyas, Alai les observaba como reían y juagaban, y en ese momento, cayó al agua. Ese idiota de Axel ya estaba molestandola otra vez, pero esto no iba a quedar así - pensó Alai - salió del agua tosiendo como una loca y medio llorando.
- Joder.. mi tobillo.. - se quejaba Alai; intentó salir de la piscina, pero volvió a caer al agua. - ¿Eres idiota? - dijo dirigiéndose a Axel - Me he hecho daño en el pie por tu maldita culpa, ¡Ayudame a salir al menos!
Axel accedió a ayudarla a salir de la piscina, le tendió la mano, Alai tiró de él y Axel cayó al agua.
- Cuidado Axel, a ver si te vas a haber hecho daño en el tobillo al caer al agua. - dijo Alai mientras salía de la piscina y le guiñaba un ojo a Axel.-
Axel puso cara de cabreo y el ego de Alai toco el cielo con la punta de los dedos.
¿Axel quería jugar? Iban a jugar.

jueves, 2 de agosto de 2012

Capítulo 7. Estaba equivocada.

- Venga, A, ¿No vas a venir a bañarte? - Dijo Ana.-
Alai abrió los ojos y todo lo que pudo ver era arena y mar, unas aguas cristalinas, todo era precioso; estaba tumbada en la toalla, con sus gafas de sol puestas, la pulsera de oro que llevaba en el tobillo brillaba con el Sol y todo estaba en silencio, solo se escuchaba el oleaje del mar y los grititos de sus amigas salpicandose en el agua.
Alai giró la cabeza y cuando vio a Axel tumbado en la toalla a su lado, se levantó de un salto.
- ¿Qué haces tú en mis vacaciones? - preguntó Alai sorprendida.-
- Alai, cállate y ponte el cinturón.
- ¿Qué?
- Alai, ponte el cinturón.
- ¿De qué coño me estás hablando?
Y Alai abrió los ojos, allí estaba, aún en aquel avión con destino a México, sentada al lado de su madre, que repetía por tercera vez que se pusiera el cinturón porque estaban a punto de aterrizar. Alai se puso el cinturón, pero no se podía creer que estuviera allí y no en las Islas Griegas con sus amigas como ella estaba soñando.
 El aterrizaje no estuvo mal, después todo el mundo aplaudía y una de las azafatas les deseo una "Feliz estancia" en México, esa azafata no sabía lo que decía.
Alquilaron un coche que les llevara a todos hasta la casa de Paolo, allí pasaba él todos los veranos con sus hijos, desde que se había separado, hace ya 7 años.
Paolo había dicho que la casa estaba en la playa, en un lugar llamado "Manzanillo" y cuando llegaron allí, Alai se quedó sorprendida, aquello era precioso, tan bonito como lo había descrito Saúl hacía un momento.
Era una casa enorme, de dos plantas, en la verja de entrada, en el centro de la puerta, había una B enorme.
- Paolo, ¿Cuál es tu apellido? - Dijo Alai al momento.-
- Bianchini - respondió Paolo, orgulloso de su apellido.-
Había una piscina enorme, que si la mirabas de frente, no podías distinguir dónde acababa la piscina y dónde empezaba el mar y el jardín estaba repleto de palmeras.
Al entrar en la casa, los ojos de Alai se abrieron de par en par, las paredes blancas y los techos tan altos, hacían parecer a aquel lugar, más grande de lo que por sí era.
Había sofás negros y una televisión enorme, todas las ventanas iban del techo hasta el suelo, desde el sofá podías ver como se movía el agua de la piscina por la brisa y el sol alumbrando el mar y Alai pensó que desde allí iba a poder ver muchísimos atardeceres.
La cocina era americana, y el suelo y los muebles de mármol blanco, había unas escaleras muy bonitas que llevaban al piso de arriba, que separaban el salón del comedor; la mesa y las sillas eran negras, muy bonitas, y Alai contó, 8 sillas. - Alai tenía que invitar a sus amigas a aquel lugar y que vieran aquello.-
Paolo dijo que había seis habitaciones con baño individual, y un baño común en la planta de abajo.
La planta de arriba era preciosa también, pero había más de seis puertas allí, - Alai tendría que investigar.-
Paolo les dirigió a las habitaciones disponibles, ya que Saúl y Axel ya tenían su habitación de siempre allí.
Paolo condujo a Alai hasta una habitación enorme, con una cama de matrimonio con dosel, al fondo, y las paredes también blancas; había un tocador y un armario muy grande, la pared donde estaba el cabecero de la cama era como las ventanas de la planta baja, todo cristal del techo al suelo, pero en esta habitación había unas cortinas blancas muy bonitas y suaves, y el baño que tenía era una pasada, con ducha con hidromasaje y bañera con jacuzzi.
- Gracias, Paolo, me encanta la habitación. - dijo Alai con muchísima ilusión.-
- De nada - respondió Paolo - ya verás Alai, aquí no vas a pasarlo nada mal. - la guiñó un ojo y salió de la habitación cerrando la puerta.
Alai sacó el móvil y se dispuso a mandar un mensaje.
                - [Chicas, estaba equivocada, tenéis que ver esto, es increíble, me encantaría que estuvierais aquí conmigo, os quiero, putas ♥]

lunes, 30 de julio de 2012

Capítulo 6. Despegando.

En la cola para entrar al avión, Alai seguía sin encontarse bien, todo aquello, simplemente, no podía estar pasando; ella llevaba un año entero planeando su verano perfecto, en las Islas Griegas, sin padres, con sus amigas... y estaba allí, a punto de despegar hacia México, con su familia y la familia de Paolo, y lo más importante: Sin sus amigas. Encima tenía que aguantar a su nuevo hermanastro que se riera de ella cada vez que tenía la oportunidad.. a ese iba a bajarle los humos bien rápido.
Esa voz que la ponía tan enferma volvió a salir de los altavoces:
- Pasajeros con destino a México DF, terminal 2. Pasajeros con destino a México DF, terminal 2, gracias.- Esa voz lo rapetía y lo repetía.. la estaba volviendo loca.
- Venga, cariño, que no es para tanto, lo pasaremos bien - Dijo Teresa abrazando a Alai.-
- Si, genial.
En el avión, en el que los asientos iban de tres en tres, Alai se sentó con su madre y Paolo, ella prefería la ventanilla, pero ya que Paolo había mencionado marearse en el avión si no iba en ese sitio y ella se agobiaba yendo entre los dos tortolitos, optó por sentarse en el asiento que daba al pasillo, se puso sus cascos y el avión despegó.- aquí empezaban las peores vacaciones de su vida.-
En sus oídos sonaba "Quelqe'un m'a dit" de Carla Bruni. - Alai odiaba el francés, de hecho la vez que había estado en Francia tampoco le había gustado mucho y la gran culpa la tenía su maldito idioma, pero esa canción la relajaba muchísimo, siempre que no podía dormir, escuchaba esa canción y listo.-
Alai tarareaba y tarareaba la canción una y otra vez, pero hoy no conseguía quedarse dormida, al final optó por abrir los ojos y ponerse a leer algo; y cuando los abrió, ahí estaba él, mirándola y riendo a la vez, ese chico tenía que tener algún tipo de problema en la  cabeza.
- Deja de reírte de mi - dijo Alai mientas se quitaba los cascos de los oídos - o vamos a llevarnos fatal tú y yo. - Alai se dio cuenta de que todo el avión estaba en silencio, todo el mundo estaba dormido, la 01:00 alcanzó a ver en su móvil.. ¿Ya llevaban 6 horas en el avión?-
- Tranquila, morena, no quiero problemas con nadie.- Soltó Axel levantando las manos sin parar de reír.-
- Duermete y déjame en paz.- dijo Alai.-
- Podría decirte lo mismo.
Ahí saltaban chispas, como siguieran así, harían estallar la tercera guerra mundial entre los dos.

Capítulo 5. ¿¡Por qué!?

- Mamá, mírame y dime que esta es una de esas bromas tuyas que no tienen ninguna gracia, por favor. - decía Alai haciendo gestos con las manos y poniendo cara de niña buena. - Por favor mamá, me dijiste que.. bueno.. me dijiste..
- Alai, vas a estas bien, México es un país precioso, lo vas a pasar bien allí.
- ¡Mamá! Dijiste que si aprobaba todas las malditas asignaturas iría a las Islas Griegas con Ana y Lorena, ¿Recuerdas? ¡Ahora!¡Justo ahora, no puedes cambiar de opinión!
- Pues lo he hecho, quiero unas vacaciones en familia y es lo que vamos a tener.
Alai observó a su madre sin poder creerselo todavía y subió las escaleras hasta su cuarto, cerró la puerta y echó el pestillo; abrió el portátil y usó esa videollamada de a tres que tanto le hacía falta.
- ¿Ana?¿Lorena?..¿Hola?
Vale, es verdad, mientras que ella se preparaba para irse a dormir, sus amigas están en la fiesta de año, con chicos guapos y agradables, no como Axel. - Pensó Alai.-
Se levantó de la silla del escritorio, se quitó la ropa y se puso su pijama rosa de tirantes que tanto le gustaba.
Mañana será otro día..
- ¡Arriba!¡Vamos!¡Buenos días, mi amor! - Gritó Teresa mientras le daba un beso a Alai en la frente y la quitaba la sábana.- Venga, tienes que levantarte.
- Mamá, ¿Te has vuelto loca?¿Qué hora es?
- Son las 09:00 de la mañana, y tienes que vestirte, bajar a desayunar y hacer tus maletas.
- ¿Mis qué?¿Para qué tengo..? No, joder, mamá.. ¿Cuándo se supone que nos vamos?
- Paolo pasa a recogernos a las 17:00.
- ¿¡Qué!? No, mamá, por favor.
- Alai, vistete y baja a desayunar, te digo.- Teresa salió de la habitación y dio un portazo.-
Alai se levantó de la cama y cogió el móvil para mensajear a Ana y Lorena.
- [Ey, chicas, mi madre se ha vuelto loca, esta tarde a las 17:00 me voy a Mexico, pasad por aquí antes si podéis, os quiero, putas ♥]
Abrió el armario y sacó su vestido azul de flores - amaba ese vestido, se lo había traído su amiga Tadea de Brasil el año pasado, ella se que se lo pasaba bien, todos los años veraneando en Brasil sin que nadie se lo impidiera.. - si puso el vestido, un cinturón fino, marrón, en la cintura, a juego con sus sandalias marrones; preciosa.
- Vale, mamá, ahora es cuando.. - Y su mandíbula volvió a caer, ¿Qué coño hacía Axel en su cocina? - ¿Qué haces tú aquí?
- Buenos días a ti también - dijo Axel sin levantar la mirada de su bol de cereales.-
- ¡A! - Gritó Jorge - ¡Nos vamos de vacaciones todos juntos!¿No estás contenta? - La verdad era que su hermano podía llegar a ser un amor cuando se lo proponía, pero no, no estaba para nada contenta.-
- ¡Si..!¡Uh..!¡Todos juntos..! - dijo Alai falsamente emocionada, levantando el puño y se sentó al lado de su hermano justo en el momento en el que entraba su madre por la puerta.-
- Eh, Alai, por fín estás lista, que guapa.. ¿Ese no es el vestido que te trajo Tadea de Brasil?
- Si - repondió Alai secamente.-
- ¿Has desayunado?
- No, no tengo hambre.- Alai siempre tenía hambre, pero estando en aquella situación se le quitaba el apetito a cualquiera.-
- Vale, cariño, pues ves subiendo a hacer tus maletas, que luego tardas muchísimo en escoger la ropa que vas a llevarte.
Alai se levantó desganada, subió a su habitación de nuevo, abrió su vestidor y empezó a meter ropa y zapatos al azar en las tres maletas que iba a llevarse.
Cuando Alai bajaba por las escaleras se cruzó con Axel.
- Vamos, cara de alegría, que tu puedes. - dijo este. y Alaí pensó que si hubiera podido levantar alguna de las maletas del suelo, se la habría tirado a la maldita cabeza.-
Cuando Alai llegó al salón con las maletas ya eran las 16:00, y no, no tardó tantas horas en hacer tres maletas al azar, tardó tantas horas en hacer maletas, ducharse, arreglarse, llorar mientras se le corría el maquillaje y volver a arreglarse de nuevo.- Alai es de eso tipo de gente que la pase lo que la pase siempre le va a dar su mejor cara al mundo, odiaba que la vieran llorar, de hecho no creía que la hubiera visto nadie aún.- Se sentó en el sofá y estuvo trasteando con el móvil hasta que sonó el telefonillo y supo que había llegado la hora de irse y que no le había dado tiempo a despedirse de sus amigas.

sábado, 28 de julio de 2012

Capítulo 3. De eso nada.

Nada mas llegar a su mesa, Alai se sienta, saca el movil de la cartera y abre una conversación de Whatsapp con sus dos amigas.
                  * ALAI - Chicas, ya estoy aquí, no me lo puedo creer, ¡Lleva la ceja agujereada!
                  * ANA - ¡Eh! ¡Alai! ¿Te puedes creer que nada mas llegar hemos tenido que discutir con la zorra de Sheila? ¡Otre vez!
                  * LORENA - ¡Será puta!
                  * LORENA - ¿Quién lleva la deja agujereada?
                  * ALAI - Pasad de ella.
                  * ANA - ¿El novio de tu madre lleva piercings?
                  * ALAI - ¡No! Tonta, ¡Su hijo!
                  * LORENA - ¡Eh! El piercing es secundario, seguro que nos estás diciendo esto para no hablar sobre lo mono que es..
                  * ANA - ¿Está bueno?
                  * ALAI - Bueno.. la verdad es que no está nada mal.
                  * LORENA - ¡Lo sabía!
                  * ANA - Hoy la rubia lleva razón jajajaja
- Alai, vamos a pedir la cena ya, deja el movil, me gustaría que pudieramos hablar todos un poco, ¿Puede ser? - La interrumpe Teresa mientras mira a Alai con cara de pocos amigos. -
- Vale, mamá, me despido y lo guardo.
                  * ALAI - Chicas, tengo que irme, esto se pone tenso, más tarde hablamos.
- Ya. - Dice Alai con cara de aburrimiento.
Alai levantó la mirada y el de la ceja agujereada le estaba mirando y se reía.
- ¡¿Qué!? - Soltó Alai cortante y sintio una patadita bajo la mesa. - Su madre y sus tacticas infalibles para no tener que echarle la bronca en voz alta - y Axel se volvió a reir.
Vamos, que ese tio se estaba riendo de ella en su cara.. gilipollas.
- Hola, buenas noches, siento la tardanza, ¿Qué van a tomar? - Dijo el camarero aproximandose a la mesa.-
- Buenas noches, no pasa nada. - Dijo Teresa, sonriente - Pues..de entrante yo tomaré 'Ensalada de bacalao con tomates pelados y olivas negras' y de segundo 'Solomillo de cerdo al vinagre balsámico' y mis hijos 'Ensalada verde con vinagreta suave' y 'Salmorejo de Ali Bey' y de segundo 'Rollitos de pollo con jamón y arroz kofi' y 'Cordero asado con patatitas al romero' - Terminó Teresa.-
- ¿Y ustedes? - continuo el camarero - ¿Qué van a tomar?
- Emm..lo mismo que ellos, gracias. - Dijo Paolo mirando a Teresa.-
Genial, ahora va a resultar que no saben escoger plato por sí solos.
Terminada la cena, todos salen del restaurante a paso lento, Teresa coquetea con Paolo, Jorge va hablando sobre los nuevos 'Pokemons' con Saúl..
- Alai ¿No?¿Qué clase de nombre es ese? - Dice Axel acercandose a ella para hablar.-
- Pues Alai es un nombre muy bonito que significa 'Alegría'. ¿Y qué me dices de tu nombre?¿Axel?¿De Rexona? - Dice Alai mirando a Axel con cara de pocos amigos, levantando una ceja.-
- ¿Alegría?¿En serio? Pues tu cara no pega con tu nombre. - y se aleja sin más, dejandola con la boca abierta y la palabra en la boca.-
Ese chico era odioso, pero ¿Cómo se atrevía a acercarse a ella para insultarla y luego dejarla con la palabra en la boca?
Ya en el portal, Paolo y Teresa sonrien - Que monos y que tiernos piensa Alai.-
Chicos, - Dicen los dos a la vez - Hemos pensado que necesitamos conocernos todos mejor y que vamos a pasar las vacaciones de verano todos juntos en Mexico, ¿Qué os parece?
A Alai no le dio tiempo a cerrar la boca por el insulto de Axel cuando ya la había vuelto a abrir de nuevo por la pésima noticia que acababan de darle.
- ¿¡CÓMO!? - Saltaron Alai y Axel al unísono, y se miraron.
Vale, Teresa y Paolo habían dejado de ser monos y tiernos en ese mismo instante.

Capítulo 2. Axel.

Vale, último retoque ante el espejo antes de salir de allí.
Alai se coloca delante del espejo y se observa, está guapisima con ese vestido blanco, palabra de honor, y ama los zapatos que lleva puestos, azules, tan bonitos.. Se los compró en Oxford Street en su viaje a Londres el año anterior, quizá por eso le gustan tanto; la cartera a juego con los zapatos, rimel en las pestañas y su pelo largo sobre un hombro con una pequeña flor blanca en él.
Escucha las zancadas de su hermano por las escaleras y la puerta de su habitación se abre.
- A, dice mamá que bajes ya, que no tenemos toda la noche, que estás muy guapa así.
- Dile a mamá que sabe que odio que me diga que estoy guapa cuando ni siquiera me ha visto.
Jorge cierra la puerta y corre escaleras abajo de nuevo. Alai a veces se pasa mucho con él, pero esque su hermano pequeño a veces se la busca.
Alai llega al salón donde están esperandola Teresa y Jorge, su madre con ese vestido rojo que ella le regaló, ¡Está guapisima!
- Mamá, ¡Qué guapa! - Dice Alai mientras coge a su madre de la mano y la hace dar una vuelta sobre sí misma para poder verla mejor.
Jorge las mira a las dos con cara de cansancio, y esque siempre están igual, discuten mucho porque las dos tienen un carácter muy fuerte, pero cuando hay modelitos de por medio, no pueden pasar la una sin la otra.
- Mamá, ¿Podemos irnos ya? Tengo hambre..
- Si, cojo el bolso y nos vamos, ya vuelvo - dice Teresa mientras sale del salón. -
- ¿Coges el bolso y nos vamos? - Dice Alai - Y si ahora tenemos que esperarte.. ¿Por qué me has metido tanta prisa a través del enano este?
- ¡Eh!¡Que no soy ningún enano!¡La semana que viene cumplo nueve!
- ¡Uy! Nueve años, perdón.. - Dice Alai mientras le alborota el pelo a su hermano. -
- Ya está, vamonos o llegaremos tarde, y odio que tengan que estar esperandome.
Salen los tres impecables por la puerta.
- Má, ¿Lo llevas todo? Llaves, llaves del coche, cabeza.. - Dice Alai antes de cerrar la puerta, y comienza a reirse. -
- Si, lo llevo todo, cierra ya, anda.
Cuando están llegando al restaurante, Alai se fija de lejos en las tres personas que les esperan allí.
Paolo iba muy guapo, con camisa, americana, y pantalones negros de vestir; moreno, con el pelo muy corto, ya sonreía al verles llegar. Un chico de 10 o 11 años, que por la carita que tiene, es bastante travieso, espera que se lleve bien con su hermano, a ver si se lo quita de encima. Y luego está el otro chico, ese.. quizá tenga su edad, quizá algunos años más, pero odio tener que darle la razón a Lorena, es bastante guapo; piel morena, pelo negro, alto, buen cuerpo, piercing en la ceja.. un momento.. ¿¡Piercing en la ceja!? Odia esas malditos agujeritos que se hace la gente en el cuerpo;..y unos bonitos ojos verdes, unos muy bonitos ojos verdes. - Ella siempre había querido tener los ojos de otro color, pero sin embargo, ahí estaba, con sus ojos marrones claros, llamados ojos color "miel" por su madre. -
- Hola, amor. - dice Teresa, saludando a su novio con un piquito en los labios. -
- Hola, Paolo. - Saludan Jorge y Alai a la vez, dandole un abrazo. -
Jo, que bonito era ver a su madre tan feliz con ese hombre después de haberla visto sufrir con el hijo de puta de su ex marido, - que si, que también era su padre, pero que ella prefería llamarlo "Ex marido de su madre" porque no le reconocía como padre, se había portado muy mal, y con lo rencorosa que ella es, no se lo va a perdonar, nunca. - Parecían unos quinceañeros.
- Bueno, - Continuo Paolo. - estos son mis hijos, tú ya los habías visto antes, Teresa, estos son Saúl - dijo señalando al pequeño - y Axel.
Con que Axel.. ¿Eh?

Capítulo 1 - Fiesta.

[Madrid, España]                                                                                                 10:00 AM

- Mamá, ¿Has visto el bolso que me compré el otro día? ¡No lo encuentro por nungún lado y lo necesito!
- ¿Has mirado en el perchero de detrás de la puerta de mi habitación?
- No.. - Alai sale de su habitación en busca del bolso perdido, porque hoy es el bolso, pero ayer fueron los zapatos, otro día las llaves y otro día será la cabeza lo que tenga que ir a buscar - Vale, mamá, está aquí, ¿ves? ¡Por algo te quiero tanto! - se acerca a Teresa y le da un beso - he quedado en diez minutos con Ana y Lorena en el Starbucks de la esquina, vuelvo a la hora de comer ¿vale?.
- Vale, Alai, recuerda que la hora de comer son las 14:00 , no las 16:00 - dice Teresa mirando a Alai con cara de que ya sabe lo que va a pasar -.
- Si, mamá, que me lo has dicho ya muchisimas veces, pesada. - dice Alai mientras sale por la puerta, ya está de camino a un día más.
En el ascensor, mientras baja los seis pisos que le separan del suelo, se arregla su pelo castaño con los dedos, y se coloca la ropa para que la gente la veo lo más mona posible.
En el Starbucks ya la están esperando sus dos queridas amigas, Lorena, con su pelo corto, tan rubia, va repasando a cada persona que pasa ante sus ojos, le encanta criticar el estilo de la gente, no puede evitarlo, su madre trabaja haciendo eso; Ana, mucho más modosita que Lorena, solo se sienta al lado de su amiga y la observa mientras rie al ver las caras que esta pone. ¡Uy! A Ana ya le ha crecido el pelo bastante, ya le pasa los hombros, pero algo ha cambiado, está vez sus puntas son verdes.
- ¡Eh, chicas, llegué! - dice Alai mientras se sienta al lado de Ana.
- ¡Joder! No lo entiendo, ¿Qué le pasa a la gente los Sabados por la mañana? ¿No pueden vestirse al mejor..? -  Ana vuelve a reirse de ella - Lorena, basta, la gente viste como le da la gana, por más que tú critiques. - y rie de nuevo. -
- ¡Alai! - llama Lorena - ¡Dime que tu piensas como yo!
- Eh.. bueno.. aquel de allí tampoco a tan mal.. - Las tres rien a la vez.. por eso son tan amigas.
- Entro a por el desayuno, Ana, controlala o acabará tirandose a la yugular de cualquiera que pase a su lado con unos zapatos de la temporada pasada.
Alai entra en el Starbucks y hace cola, mientras, saca el movil de su bolso nuevo y entra en Twitter, la gente ultimamente está obsesionada con esa red social.. su turno.
- Hola, buenos días - La chica que hay en el mostrador la mira - Espera, lo de siempre ¿Verdad? - dice la chica mientras sonrie.
- Si, muchas gracias - dice Alai tras una gran sonrisa, mientras saca el monedero - 12'90 euros, ¿verdad?
- Si - dice la mujer sonriendo - Gracias.
Alai sale por la puerta y llega a la mesa donde están sus amigas con tres cafés mocca praliné y tres croissants
- ¡Aquí llega lo mejor del día! - grita Ana a los cuatro vientos - Dios, que bien huele..
- Creo que es con esto con lo que he engordado estos kilitos que me sobras - y pone cara de pocos amigos; Lorena siempre está igual, Ana y Alai ya omiten ese tipo de comentarios. - Bueno.. - continua Lorena - esta noche ¡FIESTA! Dios..cuanto tiempo llevaba esperando este día.. - Mira a Alai y sabe que algo va mal - ¿Y a ti qué te pasa?
- Bueno, ¿Os acordais de que os dije que el "novio" de mi madre tenía dos hijos? - dice Alai mientras agacha la cabeza - Pues mi madre ha reservado mesa en La Gloria para esta noche..asique no puedo ir a casa de Luis, y..
- ¡NO JODAS! - grita Ana poniendo cara de amargura. - ¿Pero a tu madre qué le pasa en la cabeza? No puede dejarte sin fiesta, llevamos planeandolo meses..
- Lo se, ¿Vale? Pero la cena no puede ser otro día, si me escucharais cuando os hablo sabríais que sus hijos viven en Mexico con su madre..
- ¿Mexico..?¿Son mexicanos..? Dicen que los mexicanos están buenos, ¿No?
- ¡Lorena!¡Te estoy hablando totalmente en serio!
- Lo se.. tampoco te pongas así, tonta - dice, mientas la pone una mano en el hombro y sonrie.
- Pero esque es una grandisima putada. - salta Ana. - .. Mira, esta noche, nosotras te vamos pasando info de la fiesta y tú nos vas pasando info de la cena y de los supuestos buenorros de tus hermanastros, ¿Qué te parece? - Alai pone los ojos en blanco y le da un manotazo a Ana, aunque acaba riendo.
Joder, si no fuera por sus amigas, estaría completamente perdida.

Así.

¿Conoces esa grandeza que se siente cuando quieres a alguien y ese alguien te quiere a ti de la misma manera?
Esa forma de mirar, con la que, sin palabras, lo dices todo, lo demuestra todo..lo sientes todo.
Él me miraba así.